De Ciudad del Cabo a El Cairo en algo más de 800 días. Eso es lo que le ha llevado a Pablo González, más conocido como Pablo Nemo, recorrer África de punta a punta, a pie. Una aventura de supervivencia y resistencia, de autoconocimiento y descubrimiento de culturas increíbles, de hambre y peligros, pero también épica e irrepetible, que le ha convertido en el primer español en recorrer andando el continente africano.

¿Cómo empezó esta historia?

Pablo Nemo volvió a Madrid, a la Puerta del Sol, el kilómetro cero de las carreteras españolas, el punto en el que todo empezó, 801 días después de embarcarse en la aventura de su vida.

Retrocedamos un poco en el tiempo. Es noviembre de 2021 y Pablo, como muchos otros en todo el mundo, acaba de superar lo más duro de la pandemia de coronavirus y se encuentra en otro mundo, quizá desubicado. Siente que tiene que hacer algo con su vida. Y mientras otros se conforman con un corte de pelo, un cambio de empleo o con aferrarse a teletrabajar en pijama, Pablo, de profesión bailarín, decidió liarse la manta a la cabeza y vivir la aventura de su vida.

Una aventura que le llevó al punto más meridional de África (o casi): Ciudad del Cabo. Y allí, en la capital legislativa de Sudáfrica, arrancó su odisea a pie por ese inmenso continente. Su objetivo: conectar con la denominada Cuna de la Humanidad.

Mapa con la ruta seguida por Pablo Nemo de Ciudad del Cabo a El Cairo

15.000 kilómetros, 801 días y cuatro pares de zapatos

De Ciudad del Cabo a El Cairo

Puerto Elisabeth fue su primera gran parada. 800 kilómetros por la costa sur sudafricana para entonces poner rumbo a Lesoto, un “pequeño” (tiene la superficie de Bélgica, para hacernos a la idea) país enclavado en Sudáfrica. Tras atravesar el reino de Lesoto llegó a Johannesburgo, de vuelta en Sudáfrica.

Sería por poco tiempo: sus andanzas le llevaron a Zimbabue, hasta el lago Kariba, para luego bajar hacia Botswana y recorrer el Kalahari, visitar el delta del Okawango y las Cataratas Victoria, y recorrer el lago Malawi hacia Tanzania, donde haría escala en Dar es-Salam y la hermosa isla de Zanzíbar.

Su viaje continuó hacia Kenia, con paradas en los lagos Victoria y Turkana. En Etiopía atravesó el Valle Bajo del Omo, y cruzó el Mar Rojo, lo que le llevó a Yeda y Medina, en Arabia Saudí.  Y finalmente Egipto, a través del puerto de Safaga, hasta su última parada: la bulliciosa ciudad de El Cairo.

Lo hizo a pie, o en pequeñas embarcaciones por vías fluviales, las autopistas naturales de África. Recorrió los grandes ríos, atravesó vastos desiertos y densas selvas, al tiempo que este viaje de autodescubrimiento le acercaba a las ancestrales culturas que pueblan este inmenso continente.

En resumen, 11 países, 14.000 kilómetros, 801 días de travesía y cuatro pares de zapatillas. Y, entre medias, una infinidad de aventuras, mientras se empapaba del incalculable legado de los pueblos que habitan aquellas tierras.

El aventurero Pablo Nemo, atravesando el desierto en su aventura caminando por África de punta a punta

Pablo recorrió este increíble viaje sin más equipo que una mochila. Foto: PabloNemo.com

De coreógrafo a viajero y explorador

Enero de 2024. Pablo Nemo alcanza su destino, la metrópolis de El Cairo. Ha concluido su viaje, al menos físicamente, porque una experiencia así es de las que te acompañan el resto de tus días.

Pablo ha recorrido esta odisea solo, sin compañía permanente, con una mochila como única impedimenta, pero a la vez mezclándose con la población autóctona, aprendiendo de sus usos y costumbres, conectando con ellos.

Ha probado el amargor del agotamiento, el hambre y la sed. El dolor y la angustia. La sensación de tener la tentación de abandonar. Pero lo superó, porque lo único imposible es lo que no se intenta.

Se ha ganado, además, el reconocimiento de los gobiernos de Zanzíbar, Kenia y Egipto, por mostrar al mundo esta otra cara de sus países, la que no te muestran los touroperadores.

El aventurero Pablo Nemo, ante las Pirámides de Giza, tras llegar a su destino en El Cairo, luego de recorrer África a pie desde Ciudad del Cabo

Pablo se ha convertido en el primer español que ha recorrido África de punta a punta a pie (o que al menos lo haya documentado). Foto: @pablonemo (Instagram)

Esta aventura es puro espíritu Ruteon, y no podíamos más que compartirla con vosotros. Porque viajar debe ser algo más que coleccionar destinos: debe llevar implícito el contacto con la sociedad y la naturaleza, siempre desde el más absoluto respeto. Nuestra más sincera enhorabuena y admiración, Pablo.

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Un joven hace autostop mientras viaja solo

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